domingo, 29 de marzo de 2009
Versos de un poeta muerto
Promise
Pensamientos nocturnos de un alma moribunda
Y estoy aquí haciéndome a la idea de tu presencia, imaginando como miras fijamente cuando piensas, como sonríes, cada gesto tuyo que tengo grabado en mi mente y es que amor, no te puedo sacar de aquí. Te encojes en mis recuerdos, pidiendo a gritos una salida…Pero ya conoces mi egoísmo y te quiero aquí, conmigo, aunque seas una fantasía, un puro mito…Te estimo dentro de mis fantasías, donde se que puedo soñar contigo.
Y aunque me invente tus abrazos, no puedo sentirlos…Y por eso me reprimo en este último silencio, porque me acuerdo de tu rostro y no me sereno, me acuerdo de tus miradas y no me acuerdo de lo que es el mundo. Y aun aprieto mis labios reprimiendo besos que te habría dado y callado con ese hermoso silencio que tú haces al estar pensando. Y aun aferro tus brazos en mis sueños, abrazando a la amamantada falsa realidad que he creado con una simple mirada, un simple vistazo, me llenas y me vacías, me alegras y a la vez me matas… Y es que tu simple fragancia me teletransporta a ese mundo, a esa anomalía que he trazado en mi cabeza con tus palabras, y es que admito que te amo en profundo silencio, y que cada vez que te miro te lanzo miles “te quiero” acompañados de millones de besos que replican estar a tu lado.
Pero cada día que pasa, miro mis manos y las apreto, porque a la vez es bonito, y a la vez es muy tenso, tenerte todo el día, pero miento, estás demasiado lejos. Mi falsa realidad se ha convertido en un suspiro de dentro, en una depresión emocional, de instintos y sentimientos…Son las 7 de la mañana y veo el sol abrazando mi cara, deslumbrando con su luz, despertándome de mi falso sueño. No he dormido, pero he soñado contigo.
domingo, 15 de marzo de 2009
¿por que estudiar medicina?
2. Porque el látigo y la cera caliente en el pecho ya me aburrían.
3. Porque vaya por donde vaya solo veo virus, bacterias y parásitos.
4. Porque puedo ver enfermedad donde tú sólo ves malestar.
5. Porque la vida son 4 días y a mi me sobran 3.
6. Porque soy masoquista, y me gusta que la gente me falte al respeto.
7. Porque no sabía qué hacer con mi tiempo libre.
8. Porque no sabía dónde me metía.
9. Porque el saber no ocupa lugar, y lo intento meter todo junto en mi cabeza.
10. Porque vinagre para mi es un libro de química.
11. Porque mi madre me quiere en casa, durante muuuuuuucho tiempo. 12. Para dejar la calle y conocer más bibliotecas.
13. Por amor humano (La excusa de todos).
14. Porque prefiero ir a craneal, en lugar de mirar a caudal, aunque ello me lleve rostral al suelo.
15. Porque necesitaba saber cuánto alcohol puedo beber, cuántas paellas malas puedo ingerir y cuánto café puedo soportar.
16. Porque se de enfermedades que no salen ni en "Urgencias", "Hospital Central", "House", "Anatomía de Grey" ni en "Expediente X".
17. Porque los pacientes me lo agradecerán siempre... cagándose en mi querida madre.
18. Porque...porque...¿¿¿¡¡¡POR QUÉ!!!??? ¿¿¿POR QUÉEEEE??? Eso me pregunto yo todos los días, a todas horas.
19. Porque me encanta cenar cuando veo amanecer...y desayunar cuando no aún ha salido el sol.
20. Porque me encantan las fiestas de la uni... y sólo en esta carrera las puedo estar haciendo hasta que cumpla los 40.
21. Porque fue una revelación y me sabía mal no hacerle caso.
22. Porque estoy más loco que cualquiera y lo quería demostrar.
23. Porque me gusta aprobar 3 prácticas, 4 parciales, 2 exámenes de diapositivas, y a pesar de todo... tener que ir a finales... en diciembre.
24. Porque quería exámenes que me quitaran el hipo, y encontré exámenes que te quitan hasta lo bailao.
25. Porque busqué desesperadamente una asignatura difícil, y en Medicina encontré cuanto menos 6 horripilantes.
26. Porque después de unos años seré Médico, Empresario, Ingeniero Agrónomo, Anatomista, Técnico de Alimentos, Higienista Bromatólogo, Cirujano y Técnico Medio-ambiental, aunque en el papelito solo pondrán "Doctor en Medicina".
27. Pero si nos paramos a pensar en el por qué, yo digo: ¿Y por qué no?
hay mas:
• La gente me pregunta con cara de horror y expectación si “YA HE VISTO MUERTOS” (no importa en qué año estoy, nadie parece saber que Anatomía se hace en tercero).
• Los amigos de mis padres me identifican como “EL QUE ESTUDIA MEDICINA”, en vez de llamarme por mí nombre.
• Todos mis familiares y amigos acudieron a mí en busca de un consejo cuando cualquier cosa les dolía (aunque fuera el primer día de clases de mi primer cuatrimestre).
• Respondo a invitaciones de mis amigos con un “NO PUEDO, TENGO QUE ESTUDIAR”, “NO PUEDO, TENGO SERVICIO”.
• Amanezco sin haberme acostado (y no por haber salido a bailar).
• Sin Importar lo mucho que estudio, cada vez siento que queda más por saber.
• Si me voy de la ciudad un fin de semana, en mí bulto llevo más libros que ropa.
• Espero con ansias los fines de semana, para poder estudiar lo que no alcancé a repasar en la semana.
• Estoy más familiarizado con los apellidos Quiroz, Latarjet, Moore, Harrison, Guyton, Robbins, Netter, etc, que con los apellidos de mis compañeros de curso.
• Me toma al menos un minuto responder a la sencilla pregunta: “¿Cuánto más durará esta bendita carrera?”.
• Siento que todos mis compañeros del colegio están estudiando carreras más fáciles que la mía.
• Me cuestiono con frecuencia a qué edad me casaré y tendré hijos.
• Estoy seguro de que el 80% de mis compañeros hombres se casarán con una enfermera, y el 80% de mis compañeras mujeres simple y llanamente no se casarán.
• Siento que ya no me quedan cosas en el mundo que puedan darme asco.
• No puedo almorzar con mis compañeros de curso sin caer inexorablemente en temas médicos.
• Me siento menos si mi estetoscopio no es “Littmann”.
• Entiendo automáticamente el significado de siglas como HTA (Tensión Alta o Hipertensión), EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana).
• No me duelen los músculos, sino que tengo mialgias y no estoy con sed ni hambre, sino que con polidipsia y polifagia.
•Eliminé de mí léxico el Sufijo “logía” y me limito a decir: Morfo, Micro, Fisio, Histo, Pato, Semio, Cardio, etc.
• No entiendo el por qué antes tenía amigos en vacaciones y en época de estudio, y desde que entré a medicina, sólo me llaman el día de mí cumpleaños.
• La gente no lo cree cuando les cuento que solo he salido una o dos veces a rumbear en todo el cuatrimestre.
• Extraño los días en que podía saber lo que pasaba con la actualidad nacional.
• Me quedo sin palabras cuando alguien de otra carrera me dice "AY NO, LOS DE TAL CARRERA LES TOCA TAN DURO..." y se que no se refieren a medicina.
• No hay fiesta para mí donde no se toque el tema de la rotación de Neonato, Medicina Interna y Cirugía.
• Me entero que había empezado una guerra, justo después de que la guerra ya terminó.
• Cada vez que como o bebo algo me fijo en la composición, calorías y vitaminas.
• Miro por la ventana a las 8 de la noche un viernes y veo a todo el mundo bien arregladito, bañadito, en parejita... Vuelvo a mirar a las 2 o 3 a.m. y los veo llegar desarreglados (bañaditos otras veces) y riéndose, y me llevo las manos a la cabeza, suspiro profundo y digo....... “Bueno ya casi acabo me faltan solo 200 hojas por leer”.
• Trato de recordar todos los días la razón de “POR QUE ENTRE A ESTUDIAR MEDICINA” y si no la encuentro, me consuela pensar en que tarde o temprano voy a egresar (siempre es más tarde que temprano).
martes, 10 de marzo de 2009
La presente carta de Richard Dawkins a su hija Juliet apareció publicada en el libro "Así son las cosas" de editorial Debate. ISBN 84-8306-0361

Ahora que has cumplido diez años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que
La respuesta a esas preguntas es "por la evidencia". A veces, "evidencia" significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de
Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.
Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar al mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: "Si de verdad tiene el sarampión, debería ver...." y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas? ), con las manos (¿tienes caliente la frente? ) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión? ). Sólo entonces se decide a declarar: -"Diagnostico que la niña tiene sarampión". A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.
La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: Se llaman "tradición", "autoridad" y "revelación".
Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: Había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs...El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por "tradición". Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como "los hindúes creemos tal y cual cosa", "los musulmanes creemos esto y lo otro", "los cristianos creemos otra cosa diferente".
Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón.
Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la trasmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventará en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.
El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.
En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en
Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman "Reina del cielo", como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua.
Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente.
Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: La autoridad y la revelación.
La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En
Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes porque creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: Hambre, enfermedades y guerras provocadas por la superpoblación.
Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de
La tercera mala razón para creer en las cosas se llama "revelación". Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que "se le había revelado". Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre sólo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación "revelación". No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?
Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: -"¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?" y supón que yo te respondo: -"En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto". Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una "sensación" interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.
A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como "mi mujer me ama". Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: Miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es auténtica evidencia.
A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.
Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una "corazonada" acerca de una idea que, de momento, sólo "le parece" acertada. En sí misma ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede ser razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.
Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua dulce. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de... otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un "mar de gente". Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.
Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su "mar de gente". El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio "mar de gente", los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (recuerda que "información tradicional" significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos). El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.
Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.
¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre..., ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.
Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas español y tu amiga Anny habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.
¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes diez años. Pero podrías probar una cosa: La próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: -"¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?" Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle: -"¿Qué pruebas existen de ello?" Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.
verdad??????????

¿jura decir la verdad y nada màs que la verdad?
¿acaso alguno de nosotros conoce la verdad de algo?
¿es, realmente, la verdad la que nos harà libres?
Se supone que la conducta correcta serìa basar nuestras vidas en este concepto, tan inmenso que nisiquiera somos capaces de comprender a cabalidad.
A veces me parece tan innecesario, palabras que pueden llegar a ser dañinas y que si se omitieran nos harìan a todos màs felices.
entonces...¿por què empeñarnos en decir la verdad siempre?
¿por què exigir constantemente la verdad?
por favor, no se confunda querido lector, en ningùn caso estoy incitàndolo a convertirse en un mentiroso compulsivo, de ninguna manera; simplemente me gustarìa que me ayudara a dilucidar si la verdad es siempre lo correcto, o si existen esas cosas que llamamos mentiras piadosas. Veamos què pasa.
hay verdades que duelen, eso es incuestionable, a veces es creo que preferirìa una buena mentira, como: "te quedò exquisito", "no estàs gorda" o "te regalo la luna". A veces me empeño en extraer esa verdad que sè que no quiero escuchar, y despuès sufro, me repito una y otra vez esa palabra, esa frase, me torturo, es como si hubiese querido tener un puñal para dañarme una y otra vez, un acto sadomasoquista, en el cual siempre puedo terminar culpando a otro de las heridas que me he procurado a mì misma.
Hay ocasiones en las que nosotros mismos nos mentimos, y somos muy efectivos, llegamos a autoconvencernos y creamos una verdad ilusoria, besada en una mentira, que nos permite seguir respirando.
"quiero vivir", dije un dìa, despacito, sólo para escucharme a mi misma decirlo, ahì tendida sobre la cama de lujo de la clìnica de lujo, para poder agonizar de lujo. Vomitè toda la noche un lìquido negro, era el carbòn que me introdujeron por la nariz, con unas bellas sondas, para que mi estòmago no asimilara las pastillas que me habìa tomado.
"quiero vivir", me dije mientras mil agujas se clavaban en mis brazos, mientras terminaba la ùltima làgrima que me quedaba, mientras se terminaba de morir algo aquì adentro.
"quiero vivir", me repetì una y otra vez los dìas que siguieron, "quiero vivir" me dije cada mañana al despertarme, por el puro miedo de volver a tener ganas de morir y fallar en el intento.
"quiero vivir" dije, mientras escondìa las bandejas con comida debajo de la cama, porque mis ganas de morir seguìan ahì, llenàndome, sin permitir que nada màs quisiera ocupar su lugar.
"quiero vivir" y me tomaba el antidepresivo, "quiero vivir" y me comìa una cucharada màs de comida, "quiero vivir" y salìa a caminar en vez de cortarme las venas, asì fueron tantos dìas, hasta que ya no tuve que decir "quiero vivir", ahora era un hecho, es un hecho, no sè si es verdad o es mentira, o no quiero saberlo, ni quiero preguntàrmelo.
Hay verdades que nos pueden romper en dos, hay verdades que nos dan fuerza, que nos cambian, que nos hacen crecer, que nos dan miedo, pero asì como hay verdades que son tan poderosas como para hacer tanto, hay mentiras igualmente efectivas.
¿jura decir la verdad y nada màs que la verdad?
veneno

Me he tragado una buena buchada de veneno. —¡Tres veces sea bendito el consejo que me llegó! — Las entrañas me arden. La violencia del veneno me retuerce los miembros, me deforma, me tira al suelo. Me muero de sed, me asfixio, no puedo gritar. ¡Es el infierno, la pena eterna! ¡Ved cómo se elevan las llamas! ¡Ardo como es debido! ¡Venga, demonio!
Había entrevisto la conversión al bien y a la dicha, la salvación. Quizá pueda describir la visión, ¡pero el aire del infierno no tolera los himnos! Eran millones de criaturas encantadoras, un suave concierto espiritual, la fuerza y la paz, las nobles ambiciones, qué sé yo.
¡Las nobles ambiciones!
¡Y sigue siendo la vida! —¡Si la condenación es eterna! ¿No es cierto que todo hombre que desee mutilarse está ya condenado? Me creo en el infierno, luego estoy en el infierno. Es el cumplimiento del catecismo. Soy esclavo de mi bautismo. Padres, habéis hecho mi desgracia y la vuestra. ¡Pobre inocente! El infierno no puede atacar a los paganos. — ¡Y la vida otra vez! Más tarde, las delicias de la condenación serán más profundas. Un crimen, de prisa, para que la ley de los hombres me haga caer en la nada.
¡Cállate, cállate de una vez!... Aquí es la vergüenza, el reproche: Satanás diciendo que el fuego es innoble, que mi cólera es espantosamente tonta. —¡Basta!... Errores que me son sugeridos, magias, perfumes falsos, músicas pueriles. —Y decir que poseo la verdad, que veo la justicia: tengo el discernimiento sano y firme, estoy listo para la perfección... Orgullo. —Se me reseca la piel de la cabeza. ¡Piedad! Señor, tengo miedo. Tengo sed, ¡tanta sed! ¡Ah! La niñez, la hierba, la lluvia, el lago sobre las piedras, el claro de luna cuando el campanario daba las doce... El diablo está en el campanario, a esa hora. ¡María! ¡Virgen santa! —Horror de mi estupidez.
¿No son aquéllas almas buenas que me quieren favorecer?... Venid... Tengo una almohada en la boca, no me oyen, son fantasmas. Por otra parte, nadie piensa nunca en los demás. Que no se acerquen. Huelo a chamusquina, eso es cierto.
Las alucinaciones son innumerables. Es eso lo que siempre he tenido: pérdida de fe en la historia, olvido de los principios. Me lo callaré: poetas y visionarios se llenarían de celos. Soy mil veces el más rico: seamos avaros como el mar.
¡Qué cosas! El reloj de la vida se paró hace poco. Ya no estoy en el mundo. —La teología es seria, el infierno, en efecto, está debajo— y el cielo arriba. —Éxtasis, pesadilla, dormir en un nido de llamas.
Cuánta malicia en la observación hay en el campo. Satanás, Ferdinando, corre con las semillas silvestres... Jesús anda sobre las zarzas purpúreas, sin inclinarlas... Jesús andaba sobre las aguas encrespadas. La linterna nos lo mostró de pie, blanco, con trenzas oscuras, flanqueado por una ola esmeralda...
Voy a desvelar todos los misterios: misterios religiosos o naturales, muerte, nacimiento, futuro, pasado, cosmogonía, nada. Soy maestro en fantasmagorías.
¡Escuchad!...
¡Poseo todos los talentos! —No hay nadie aquí, y hay alguien: no querría que mi tesoro se divulgara. ¿Son cantos de negros, danzas de huríes lo que se quiere? ¿Es menester que desaparezca, que me zambulla en busca del anillo? ¿Es menester? Haré, con el oro, remedios.
Confiad, pues, en mí: la fe consuela, guía, cura. Venid todos, —hasta los niños, —a que yo os consuele, a que os prediquemos su corazón,— ¡el corazón maravilloso! ¡Pobres hombres, trabajadores! No pido oraciones, me bastará con vuestra confianza para sentirme feliz.
—Y pensemos en mí. Todo esto hace que añore poco el mundo. Ya es suerte que mi sufrimiento no sea mayor. Mi vida no fue más que locuras suaves: es de lamentar.
¡Bah! Hagamos todas las muecas imaginables.
Decididamente, estamos fuera del mundo. Ya no hay sonido. Me ha desaparecido el tacto. ¡Ah! Mi castillo, mi Sajonia, mi bosque de sauces. Las tardes, las mañanas, las noches, los días... ¡Qué cansado estoy!
Debería dárseme un infierno para la cólera, un infierno para el orgullo, —y el infierno de la caricia; un concierto de infiernos.
Me muero de cansancio. Es la tumba, voy hacia los gusanos, ¡horror de los horrores! Satanás, farsante, quieres disolverme con tus encantos. Exijo. ¡Exijo! un golpe con la horquilla, una gota de fuego.
¡Ah, ascender hacia la vida! Poner los ojos en nuestras deformidades. Y este veneno, ¡este beso mil veces maldito! ¡Mi debilidad, la crueldad del mundo! ¡Dios mío, piedad, escondedme, me estoy comportando demasiado mal! —Estoy escondido y no lo estoy.
Es el fuego el que vuelve a alzarse con su condenado.
como me gustan las paletas!!!!!!!!!!!!!

Yo no soy Hamlet. No represento a nadie. Mis palabras no dicen nada. Mis pensamientos lamen la sangre de las imágenes. Mi obra ya no se representa. El escenario detrás de mí fue construido por gente a quien no le importa mi drama, para gente a quien no le interesa.
A mí tampoco me importa. No voy a actuar ya. Sin que el actor lo perciba, los utileros traen un refrigerador y tres televisores. Zumbido del refrigerador. Tres canales sin sonido. El escenario es un monumento. Representa a un hombre que hizo historia, amplificado cien veces.
La petrificación de una esperanza, su nombre es intercambiable. La esperanza no se cumplió. El monumento está tirado en el piso, demolido por quienes lo sucedieron en el poder, tres años después del funeral oficial del líder más odiado y amado. La piedra está invadida. La población más pobre de la capital reside en las amplias aberturas de la nariz y los canales auditivos, en los pliegues de la piel y del uniforme.
Después de un lapso de tiempo adecuado, la insurrección germina del monumento derribado. Mi drama, si aún pudiera representarse, se actuaría en tiempos de insurrección. La insurrección inicia con un paseo. Contra las leyes del tránsito, en horas de oficina.
Los transeúntes se adueñan de la calle. Aquí y allá, vuelcan algún auto. Pesadilla del lanzador de cuchillos: lentamente se desplazan por una calle en un solo sentido hasta llegar de forma irrevocable a un estacionamiento cercado por ciudadanos armados.
Los policías son barridos hacia los costados si interfieren el paso. Cuando la procesión se aproxima al sector gubernamental, es detenida por una línea policíaca. La gente forma grupos de los que emergen oradores. En el balcón de un edificio del gobierno, un hombre mal enfundado en un esmoking aparece y también comienza a hablar. Cuando lo alcanza la primera piedra, se refugia detrás de la puerta doble de cristal blindado.
El reclamo por mayor libertad se transforma en un grito a favor del derrocamiento del gobierno. La gente empieza a desarmar a la policía, se asaltan dos, tres edificios, una prisión, una jefatura, una oficina de la policía secreta, se cuelga de cabeza a una docena de serviles de la clase dominante, el gobierno recurre al ejército, a los tanques.
Mi lugar, si mi drama todavía se estuviera representando, estaría a ambos lados del frente, en medio de las líneas frontales, por encima de ellas. De pie, en medio de la fetidez de la masa, le tiro piedras a la policía soldados tanques cristal blindado.
Miro a través del vidrio a la masa que se agolpa y aspiro el sudor de mi miedo. Ahogado por la nausea, agito mi puño contra mí, detrás del vidrio blindado. Entre el miedo y el desprecio, me veo en medio de la agolpada muchedumbre, con espuma en la boca, agitando el puño en mi contra. Cuelgo de cabeza a mi propia carne uniformada.
Soy el soldado en el nido de la metralleta, mi cabeza debajo del casco está vacía, no escucho el grito sofocado bajo las orugas del tanque. Yo soy la máquina de escribir. Cuando los cabecillas son ahorcados les cierro el nudo, pateo el taburete de sus pies, me quiebro el cuello.
Yo soy mi propio prisionero. Voluntariamente alimento con mis datos a las computadoras. Mi papel es el de la saliva y el escupitajo el cuchillo y la herida el colmillo y la garganta el cuello y la soga.
Yo soy la base de datos. Sangro en medio de la multitud, recobro el aliento detrás de la puerta. Segrego una flema de palabras desde mi burbuja impermeable al sonido, por encima de la batalla.
Así fue como mi drama no sucedió. El guión se perdió. Los actores colgaron sus rostros en el gancho del vestidor. El apuntador se pudre en su nicho.
Sobre las butacas los espectadores inertes yacen disecados. Así que me voy a casa, a matar el tiempo, unido / a mi Yo no dividido.
nocturno

Cuando la noche se tiende sobre mí,
cuando me cubre con la densidad eterna de lo negro, quisiera tomar tu mano, y anclarme a tu cuerpo.
no quiero viajar por la letanía oscura de los pensamientos intensos, no quiero pensar en los días muertos, no quiero el ojo lunar alumbrándome un vacío, quiero tu pecho como abrigo, con el discurso contestatario de tu corazón vagabundo, como canción de despedida de ballena naufraga en un oceano que existe entre los dos brazos abiertos de una madre que duerme.
quiero dormir, dormir enmarañado en ti, entre tu aroma espeso, básico, y tu respiración siempre tibia, que me acaricia el invierno y no permite a la noche robarme un beso, porque los besos en la noche, los besos de esta boca, son simplemente tuyos.
Extraños placeres

Generalmente son el tipo de acontecimientos que más nos quedan dando vueltas....pero, todo tiene su lado bueno, y como no sólo lo estoy pasando mal y como respuesta a la invitación de mi querido amigo, el gurú del templo del placer, proseguirè a detallar una lista de mis 5 habitos extraños.....CON ...
1-BEBER ES UN PLACER: jugando y explorando límites, descubrí que me encanta beber de la boca de mi pareja, a muchos puede parecerles asqueroso, creo que a mí en otro momento, circunstancias y compañía, me habría causado más de un reparo; pero hoy, cada vez que digo tener sed, èl se convierte en mi fuente y todo fluído adquiere otro sabor cuando lo bebo de su boca, y no hay forma más placentera de cerrar el rito que el encuentro de su lengua fría.
2-COMER ES UN PLACER: calor en las calles y calor en nuestros cuerpos, descubrir que una fruta helada podemos saborearla en la boca, pero que también sirve para condimentar el cuerpo del amante, recostados, tunas heladas y jugosas, que se desplazan por nuestras zonas más aromáticas y despuès nuestras bocas que comen, frutas, las tunas y nuestro propio fruto.
3-EL DOLOR ES UN PLACER: debo reconocer mi ignota e inexplorada veta sado, comenzamos a besarnos dulcemente y pronto estamos en uno de nuestros rituales comunes, yo agarro el pelo del inicio de su cuello, atràs de su nuca con fuerza, èl repite lo mismo pelo negro, nos miramos sonrientes y comenzamos a tirar con más fuerza, yo rehuyo su boca, lo araño, èl me toma con fuerza y muerde mi labio inferior, su favorito....el juego se prolonga, el dolor se propaga y el placer siempre aumenta.
4-bAILAR ES UN PLACER: yo estoy loco y pareja tambien, y lo disfrutamos al estar juntos...si ud ha visto por el centro de nuestra capital, una pareja que Baila ante una música inexistente, o que ellos mismos tararean, si ha sido interrumpido en una diquería o tienda que toca alguna melodía, por una pareja que insiste en recorrer la tienda moviendose al compás de la música, pues bien, ha visto a la soberbia bailando con el marinero....porque bailar juntos es un placer.
5-EL OLOR ES UN PLACER: con los años descubrí que cuando te enamoras del perfume de tu pareja, siempre que sientes ese aroma te viene al cuerpo èl...por eso es complejo lo de los perfumes, ninguno es único...yo, que sigo corriendo el peligro de ser catalogada de asqueroso (y en realidad no me importa un carajo)he pedido,es más, y los perfumes y me regale el aroma de su cuerpo....ese aroma irrepetible, condimentado y suyo, sólamente suyo....cada día me escondo bajo su brazo, cierro los ojos y aspiro profundo....suspiro y digo....POR DIOS QUE ME GUSTA TU OLOR!!!!....
amor %%%%%%

Las palabras son un arma potente, sobre todo en el momento del romance.
Una frase bien puesta en el momento preciso, puede significar la consolidaciòn o el fracaso absoluto de una relaciòn, ergo, es de vital importancia adiestrarse en el maravilloso mundillo de la verborrea. como ud, mi perspicaz lector, habra notado, mi vida amorosa no pasa por el mejor de los momentos, y no es por falta de palabras, màs bien es por exceso de ellas, pues todo tiene un lìmite, y llega el momento en que el placebo de ayer no es efectivo en el hoy y es fatìdico en el mañana.
La seducciòn es un lenguaje, cuyo orador es el cuerpo en su totalidad, pero en nuestra historia de poetas y novelas, las palabras son el plato fuerte de esta cena. al principio, todos adoptamos una estrategia verbal, hay quienes optan por ser escuetos y cuidadosos con sus palabras, hay quienes echan toda la carne a la parrilla y ponen en la mesa todas esas frases de conquista, desarrolladas a lo largo de años en el circo del amor. cuando ya la cosa se va volviendo màs intensa, las muchachas romànticas y no tanto, esperan ansiosas el momento cùspide aquel, donde su bien amado escurra desde su suculenta boca eso que nos da la seguridad de que la presa està en la bolsa: "te amo".
Obviamente que el te amo serà precedido por una retahìla de expresiones que iran variando su intensidad, a medida que el disfrute y la necesidad va aumentando, pero, hasta el dìa de hoy, la màxima expresiòn a la que podemos optar, verbalmente digo, es que nos hagamos merecedores de esas dos palabras, tan pequeñas, pero tan grandes en significado.
Pero sea cuidadoso en su uso, creo que la sobredosis de estàs palabras, generan efectos adversos, como cualquier cosa en demasia.
La primera vez que èlla me dijo "te amo", sentì una presiòn en el pecho, la sonrisa inmensa en el rostro y los ojos vidriosos de emociòn, como una miss en el momento de "and the winner is...". jaja
Las veces que le siguieron fueron emocionantes, mi cara de adolescente in love, era una cosas que me avergonzaba, pues esto del rosadismo no me acomoda demasiado.
Con el tiempo, ese te amo que me estremecìa hasta la ùltima fibra neutra del ser, se fue transformando en algo tan cotidiano y fútil como un hola o un adios.
-Bueno, me despido...te amo.
-Te quiero te amo te adoro.
-Un beso...te amo.
De tanto y tanto escucharla, esta fracesita fue perdiendo su valor, pues, como es bien sabido, lo importante no es la cantidad, si no la calidad, y no por decir màs veces te amo, se vuelve màs verdadero, es màs, el uso indiscriminado del te amo, nos hace dudar de la veracidad del sentimiento.
Es como una especie de prostituciòn de algo que deberìa ser especial, es como vestirse de gala todos los dìas, pierde su significado especial. de tanto te amo, el te amo se me hizo insuficiente, y eso pasa en general con las palabras, se hacen insuficientes con el tiempo.
Lo que me lleva a un punto importante, me parece que el amor tiene màs que ver con acciones, que con la reiteraciòn de frases amorosas. Hay personas que piensan que la soluciòn de cualquier conflicto es soltar la cartita bajo la manga: un "te amo" y asunto olvidado. no señores, tal vez nos distraiga un par de veces con eso, pero nos vamos volviendo inmunes a esos artilugios, y con el tiempo no apartamos la vista, ni parpadeamos frente a los fuegos artificiales.
Ayer terminè una relaciòn muy intensa, con una persona a la que amo de verdad, pero quien creìa que el amor es una estadìstica que se determina con respecto a la cantidad de palabras amorosas dichas en un dìa. y mientras me entregaba dulces te quieros, te amos, y te adoros, sus acciones me hacìan ver que en realidad yo no era el punto principal en su vida, y distaba mucho de ser un asunto importante a la hora de tomar desiciones.
Hoy me dijo: "eres muy importante para mi" y no le creì.
Ahì radica mi tristeza, ya no creo en las palabras de amor, las promesas se esfuman en el tiempo y sòlo nos queda esperar que un dìa ocurran las acciones de amor.
desnudo
Esperé un largo tiempo para esto
Esto se siente ahora mismo
Permiteme presentarme a mi mismo
Quiero que vengas un poco mas cerca
Me gustaría que me conocieras un poco mejor
Conoceme quien soy realmente.
=>Perdón por no poderme definir
=>Perdón por romper el molde
=>Perdón por decir lo que pienso
=>Perdón por no hacer lo que dije
=>Perdón si no falsifique esto
=>Perdón vengo como soy
...Nunca expresaré como realmente me siento
Huh, así que aquí esta esto
Sin fachadas, sin efectos, sin fingir
Solo yo
Desnudo...
=>Perdón si no soy perfecto
=>Perdón por no dar- que-
=>Perdón por ser diferente
=>Perdón por solo reconocer lo que quiero
=>Perdón por no ser virgen
=>Perdón por no ser significante
...No me permitiré de decaer
Piensa en que quieres.
A todos mis soñadores- estoy con ustedes
A todos mis oprimidos, ha – los siento
Eleva tu cabeza en alto y mantente fuerte
Síguelo haciéndolo.
ehhhhh
¿Cómo explicar quién soy? ¿Es posible lo imposible? Podría hablar de mi vida, de mis actos, decir que soy Dios, Judas, Jack El Destripador, El Marques de Sade, Lazaro, de mi semblante alegre, de mi amistad, pero al hacerlo sentiría la boca llena de palabras inútiles. Decir que soybueno, generoso,
inteligente, ¿es decir algo? Decir quién soy no es posible como tampoco lo es buscar una metáfora que lo descifre. (Un amanecer es lo mismo que mirar a Dios a los ojos: no tiene sentido explicarlo.)
Entonces, ¿por qué aceptar esta imperiosa necesidad de gritar al mundo nuestras virtudes, de obligar al mundo a extrañar el mes de abril? Tal vez para no sentirnos
tan solos y desamparados o tal vez para saber que ellos, que el mundo, tan indolente como es, abraza nuestra huella, nuestro recuerdo como nosotros tu presencia, en este mar de rostros oculto, rostros fugaces. No quiero sepultarlos en palabras no quiero que alguien crea
que eso es posible, porque estaríamos mintiendo, porque tú estás aquí, conmigo, en una memoria que no se cansa de recordar, el regreso del exiliado multiple.
No podemos explicar quién soy y seras
sólo podemos soñar que algún día nos reuniremos para reír de una fecha desesperada, que aun no llega
donde intentamos lo imposible.... bajo un manto gris de alegria.... Un abrazo les dejo desde mi mundo! Bienvenidos
algo de mi
Ella siempre ha estado desde el principio
ella siempre me acompaña,
es mi mejor amiga y mi peor enemiga
ella ha estado ahi cuando nadie aun ni siquiera yo he pensado que estaria
y un dia como otros pero diferente por que era ese dia,
en una de esas tantas y largas conversaciones que suelo tener,
en donde hablamos de todo y de nada al mismo tiempo
en donde siempre me encuentro y me vuelvo a peder en la imaginacion de la madre tierra,
me dice que siempre debo de mirar para delante pero que no me olvide como era el camino atras por que un dia necesitare recordalo para regrasar a la casa de donde nunca debia haber salido a este maravilloso pero torturoso mundo en donde aveces me siento tranquilo, aceptado y amado y otras tantas humillado, burlado por la crueldad de los pensamientos y palabras de nosotros los seres humanos, en donde a veces me siento ajena a este mundo.
me dice en que mi estadia aqui en la tierra aprendere un monton de cosas y olvidare otro monton,ja eso ya lo sabía
y asi sigue hablando donde la escucho por momentos y por otros tan solo no.
pero aun asi ella estara ahi hasta el final es la unica que se que nunca me dejara, ella siempre me acompaña y acompañara aun se que todas las verdades del mundo no sean tan diafanas para mi esa es la unica validada.
aun asi no entiendan que mas da nuncan entienden
empezando a querer

Veo, escucho y siento de forma lenta el recorrido de cada una de las suaves moléculas de agua que caen del cielo. El tiempo se congela y puedo contar cada gota que cae mientras recuerdo con alegría los momentos agradables que a tu lado puedo estar.
La noche es cómplice de las aventuras que a tu lado suelo vivir, con accesible complicidad nos esconde de los prejuicios sociales mientras vivaces y cariñosos continuamos este recorrido hacia el lugar donde mi amor pueda demostrar.
Segado te sigo, absorto me llevas, has cambiado el rumbo de mi balsa que segura se dirigía hacia la soledad de un socavón. Ahora arrastrado por la corriente de tu compañía, juntos nos vamos al olimpo de tu corazón.
Que la mañana se nuble, que el sol se extinga, que la tierra se abra o que cambien el sentido de las manecillas del reloj; que China se hunda, que Chávez gobierne por siempre o que el mundo vea morir la religión, pero perpetuamente solo quiero vivir o morir en tus brazos, junto a ti, segado, anonado, olvidado, o sencillamente ignorado. Porque el hombre amoroso, sólo vive para amar o ser amado, el poderoso para gobernar y el hambriento para mendigar, pero ante los ojos de un Dios inventor el amor es el sentido real de la creación.
Porque amándote vivo, porque la muerte me espera, por el miedo de la soledad y la irracionalidad de los demás, que los prejuicios se ahoguen, que nos dejen vivir, que miren hacia adentro y nos dejen ser feliz, que el mundo cambie, que las flores mueran, que de tu mano me pueda agarrar para completar mi felicidad. Que no me miren, que no nos rechacen, que no nos persigan para señalar, que los ríos crezcan, que los peces caminen pero que jamás pueda yo dejarte de amar.
De la ilusión vive el hombre, de sus sentimientos se deja llevar, del aire que le falta cuando de su ser amado oye hablar, de sus manos temblorosas, de su pecho acongojado, del miedo al ser dejado y la ignorancia del pensar; el aire me falta, el tiempo me traiciona, la vejez me espera y las responsabilidades me hacen caducar, ahora decirte el mundo si importa pero a tu lado quiero estar. Te escribo a ti, te añoro a ti y las palabras de mi corazón son sentimientos que te quiero expresar a… .........
Que es ser gotico
El Gothico nace mas allá de la luz, en cualquier zona obscura. Amor a la obscuridad y a todo lo que ella conlleva. Amor a la vida, a la Muerte, a la Melancolía. El Dark no tiene nada que ver con el Satanismo asi que es mejor no unir conceptos.
Breve Historia del gótico
Originalmente el término "Gótico", era utilizado para referirse a los pueblos germánicos quienes conquistaron y dominaron gran parte de Europa durante la Edad Media. Posteriormente se le llamó "Gótico" a un estilo del arte y de la arquitectura, y era originalmente un término peyorativo usado por la gente durante el Renacimiento para indicar su desprecio por lo "crudo" y lo "sombrío" de la cultura de los Góticos comparada con la suya.
La Edad Media fue, de hecho, un poco Gótica. Existió una fascinación, casi al borde de la obsesión, por el contraste entre el bien y el mal, por la muerte, y por la lucha entre la pureza y la decadencia. A la par hubo también una tendencia en el arte y la literatura retomando éstos temas, y sin duda esto fue un factor que influyó en la forma de apreciación de los romanticistas desarrollada en éste periodo de la historia.
A principios del siglo XIX (1800), surgía un movimiento artístico llamado Romanticismo. Enfocado principalmente a los temas fantásticos, la continua lucha entre el bien y el mal, la sensualidad, y frecuentemente la muerte. De éste movimiento surgió uno menor que se tornaba progresivamente más mórbido y decadente.
Este estilo era el que después tomaría fuerza, y sería conocido posteriormente como "Gótico".El Gótico tuvo influencia en todas las expresiones artísticas, como la escultura, la pintura, la música, etc. El identificable distintivo de la subcultura gótica que ahora conocemos empezó a florecer a principios de los '80s. Y no es coincidencia que lo conservador y lo conformista era lo que imperaba, el ser "brillante" y "feliz" venía eludiendo cualquier cosa que quebrantara lo que se consideraba la única conducta aceptable. Lo que empezó como un movimiento reaccionario encontró vida continua en una creciente inquietud y aislamiento de nuestra cultura, tal como continúa en nuestros días.
La Subcultura Gótica
El Gótico es una subcultura, un estilo, una manera de pensar. Lo común de esta subcultura gótica es una apreciación por la dicotomía de la vida, el contraste entre la luz y la oscuridad, el bien y el mal, con la conciencia de que no hay una sin la otra, y la idea de que los juicios y valores asignados comúnmente a lo distinto no son necesariamente ciertos.
Los góticos tienden a tener un sentido del humor oscuro y perverso, le tenemos amor a la literatura, a la historia, a la música, a la poesía, a la belleza, a la fealdad, a lo viejo, a lo raro, a lo arcano, lo profano, lo distinto, lo pálido, a los ojos delineados, y uñas negras, a los libros, vampiros, al teatro, a la muerte, al amor, a la vida, a la tristeza, a las lágrimas, a la melancolía, etc...
Tratar de clasificar lo gótico es inútil, tal como los sentimientos, el espectro de intereses, estilos y actividades difieren, como todo, mucho entre cada persona, algunas veces el aspecto exterior puede ser similar, e incluso esto no es suficiente para relacionarnos con personas con aparentes gustos afines. Finalmente el amor por la oscuridad parecemos compartirlo.
Gran parte de la subcultura gótica es muy rica y reflexiva. En especial la literatura, con todos los autores y la gama de sentimientos y miedos que despiertan con sus oscuras letras. O el cine de culto, películas viejas, cine mudo, etc.
En conclusión, el gótico no es mas que una expresión de la belleza, la elegancia, el sentimiento y el arte, juntos en un movimiento tan vasto, tan rico, como lo puede ser el alma.
-|-Dark G-|-
Un Goth puede ser visto de varias formas:... por la sociedad moralista como unos "inadaptados"; por los fresas unos frustrados tontos que solo quieren llamar la atención; por otros simplemente queremos aparentar ser malos; para algunos Punks solo somos una mala deformación de su movimiento, en fin hay muchas formas de determinar o clasificar a un Goth, pero la verdad es que es una forma de vida que incluye arte, música, literatura, vestimenta, etc. Solo que ahora hay muchos "posers" o "faroles" que creen que por vestirse de negro son goth´s y no es asi ( el vestirse de negro solo los hace ser parte de lo tan comunmente llamado como "dark" es usar esa estetica, pero una persona que se viste de negro que puede ser desde metalero, punker, un simple admirador o etc, est no significara que es Goth, hay Goths que ni usan la estetica darketa, ni el tan hablado clichè, llevan el sentimiento por dentro), el ser Goth no depende de si te vistes de negro o no, o de si escuchas Lacrimosa o algún otro grupo goth, depende de tu forma de vida, tus gustos, pensamientos, géneros musicales, el ser Dark es un todo conjunto de esto y mucho mas!
El Goth es un estilo de música que está más ligada al culto y a la necrofilia. Los instrumentos que se usan son de varios tipos tanto acústicos como electrónicos, y lo que en verdad interesa es el culto, la muerte, el dolor y la depresión. En muchos de los casos se retoman cantos antiguos, operas antiguas y creencias de la Europa entre los años 800's y el fin del periodo medi.Hay varios generos que se derivan del Goth como el etereo, el Doom, Industrial, etc.
El Goth es en pocas palabras dolor, miedo, angustia, sátira y depresión . Es en realidad una forma de vivir marginalmente en este asqueroso mundo. (Claro que hay que reconocer que tiene muchas cosas buenas.) Es hacer de nuestra vida lo que se desea, sin tener que involucrar a otros que no nos entiendan, es tolerar la existencia y libre pensamiento, es crear libremente lo que se crea conveniente, es expulsar mentalmente el orgullo de saber lo que se está haciendo, es en realidad una forma de vida, una manera de pensar.
Cuando entre la sombra oscura

Cuando entre la sombra oscura
perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
Dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
Dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Y en el luminoso día
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver,
Dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?
El sueño de la tumba

Para el resto de los mortales, el día comienza con el lento abrir de los ojos, con ese diario debatir entre el olvido del sueño y la aterradora conciencia del día.
Para mí, en cambio, la existencia deja de ser un sueño cuando Ella ilumina la realidad con las brumas de su sonrisa.
Ya no recuerdo cuándo la conocí, ni siquiera si llegué a conocerla realmente, aunque pienso que fue hace algunas semanas. Las fechas no tienen ningún valor para mí. Los días no me envuelven, no pueden contenerme. Yo soy quien transita por esa abstracción que es el tiempo, y no al revés. Sé que esto puede sonar extraño, o incluso pueril, pero es la verdad.
Mi relación con Ella no puede describirse con palabras convencionales, ya que nada hay de convencional en nosotros.
Lo que sí puedo describir es nuestro primer encuentro. Ya he dicho que no puedo evocar cuándo nos conocimos, aunque el resto de aquel día brilla en mis recuerdos con una intensidad cegadora, casi onírica. A veces pienso que nunca abandoné aquella mañana bajo sus ojos, que por alguna extraña ley del destino mi realidad ha quedado suspendida, congelada; repitiendo la misma estúpida secuencia de movimientos.
Es curioso, basta con sentir el amor de una mujer para que el mundo se detenga; si no la hubiese conocido, aquella mañana sería una sombra en la memoria, o ni siquiera eso, sin embargo, después de ser contemplado por sus ojos, aquella mañana siempre se estará desarrollando, sus infinitas sutilezas no se perderán, al menos hasta que desaparezca el último que las recuerde.
Era una mañana despejada, Ella caminaba hacia mí con la mirada en otra parte. Sus pasos eran seguros, pero sobre sus hombros se adivinaba una carga, algo difícil de definir, pero perceptible. Cuando ya pasaba a mi lado, sus ojos me percibieron, o mejor dicho me atravesaron. Nunca había sentido algo semejante, ya que la gente suele ignorarme alegremente; incluso a veces siento el impulso de mirarme en un espejo para comprobar que existo, que soy real.
Su mirada duró apenas un instante, luego siguió caminando.
No sé qué la impulsó a retroceder, nunca me lo dijo, pero lo cierto es que sentí sus pasos firmes mientras venía hacia mí.
No alcé la mirada, no quería incomodarla con la visión por demás desagradable de mi rostro. Dejé que se acercara sin invadirla. Se sentó frente a mí en el pasto, y dijo:
_Sos lindo...Martín...
Mis ojos estaban clavados en el pasto, no hubiese podido alzarlos aunque el destino del mundo dependiera de ello. Sentía mil palabras agitándose en mi boca, pero mis labios se negaban a abrirse. Supongo que aquel congelamiento duró algunos instantes, aunque no podría asegurarlo. Finalmente, alcancé a articular unas pocas palabras:
_¿Quién sos?
Silencio. Ella tampoco me miraba.
_Parece que estamos igual de solos._dijo, mientras arrancaba una flor seca del piso.
Era cierto, al menos en mi caso.
El resto de la mañana la pasamos en silencio. Creo que nuestras presencias nos brindaron cierta calidez. Como si no necesitásemos demasiadas introducciones para sentirnos cómodos.
Ya era bien entrada la tarde cuando Ella finalmente se puso de pie, alizando con manos pálidas su vestido negro.
_Creo que voy a volver. Me gusta tu compañía._ dijo, y se fue.
Mi vida se convirtió en un eterno esperar. La ansiedad me corroía por dentro, como un grito que nunca se termina de proferir, pero que sigue latiendo en los oídos con un palpitar que no deja lugar para otro pensamiento.
Pasaron los días, o las semanas, hasta que apareció nuevamente.
Su ausencia me había permitido ensayar aquel torbellino de palabras que hubiese deseado decirle.
De nuevo, se sentó en el pasto, frente a mí.
_¿Siempre estás acá?_preguntó.
Estaba por responder que sí, cuando Ella comenzó a reírse.
_Perdón_dijo._A veces hago chistes malos cuando estoy nerviosa...
Creo que me sentí halagado; que una mujer con sus ojos se sienta nerviosa en mi compañía me pareció el mejor de los cumplidos posibles.
_No hay problema. A mí me pasa lo mismo._dije, o creo haber dicho.
_Yo soy Eugenia, encantada, Martín.
_¿Cómo sabes mi nombre?
Ella jugaba distraídamente, arrancaba unas pequeñas flores secas del suelo. Pensé que lo mejor era hablar de otra cosa, si Ella quería decirme cómo sabía mi nombre, tarde o temprano lo haría.
_¿Te gustan?_dije, mientras señalaba las flores secas._Se llaman Calendas.
_No me gustan estas flores, no se cómo se llaman_dijo, como si no me escuchase_Me gustan las rosas y los jazmines, especialmente los jazmines.
Entonces levantó la vista, me miró, y con cierta timidez alzó la mano como para acariciarme el rostro, pero se detuvo.
_¿Ya te dije que sos lindo, no?
_Si, el otro día creo...
_Mirá, Martín, me gusta tu compañía, pero no sé, me parece extraño todo esto. No sé que me pasa; debo estar loca por hablar con vos, a veces creo que tengo algo malo adentro, como si todo me doliese el doble que a los demás...
Ella se acomodó el cabello, y pude ver las marcas en sus muñecas.
_Me duele el mundo, Martín. ¿Me entendés?
_Si.
_¿Me vas a ayudar?
Durante un segundo sentí algo extraño, no era terror en el sentido convencional de la palabra, sino algo verdaderamente ominoso, como los ecos de una pesadilla que durante la mañana apenas recordamos.
_¿Ayudarte? ¿Con qué?
_Sola no puedo. Ya lo intenté, pero no pude. Cada segundo que pasa es peor, no puedo pensar en otra cosa. Necesito tu compañía para hacerlo.
Después de ésto, Ella ya no habló. Yo, por mi parte, elaboré una serie incontable de argumentos, le expliqué que era una locura, que era joven, que seguramente había miles de cosas por las cuales vale la pena levantarse cada mañana. Lo dije todo, y Ella seguía con los ojos en las flores, inmune a mis palabras.
Hoy estoy seguro de que no me oía.
_Voy a entrar esta noche, tarde, cuando los guardias estén durmiendo. Por favor, necesito que me ayudes, Martín.
Y se fue, sin regalarme el resplandor de sus ojos.
Las sombras se alargaron. Llegó la noche.
Te cuento esta historia (aunque sé que nadie puede oírme) porque Ella puede llegar de un momento a otro y no me gustaría hacerla esperar. Me he jurado que no voy a ayudarla, no podría aunque quisiera. Dicen que el amor es desear para objeto amado una felicidad completa, aún cuando esa felicidad nos excluya. Yo no creo que este sea el caso, la amo y la necesito viva; necesito su sonrisa, sus ojos, sus dedos desgranando flores muertas. La necesito porque sin Ella soy una Sombra.
Después de todo, ¿cómo podría ayudarla? ¿Con qué manos podría sostener las suyas mientras su vida se derrama sobre la hierba? Si pudiese la golpearía, le haría ver que el mundo merece nuestras lágrimas, que una flor seca y muerta alcanza para justificar la más honda de nuestras melancolías, que sufrir es un don del cual no debemos abjurar, que nuestra tristeza debe arroparnos, que la verdadera pesadilla, el verdadero horror, consiste en no sufrir.
Pero sé que es inútil, Ella ha tomado su decisión y yo no puedo cambiarla, no en éstas condiciones. Si hubiese un corazón en este vacío, si fuese aire el que respiro, si fuese sangre la que fluye en mis venas, creo que sí podría detenerla. Pero soy una Sombra, una de las tantas que se agitan en éste cementerio, flotando entre cruces y epitafios; tratando de evocar la tersura de una caricia, de un beso, de una mirada...
No sé porqué me eligió para regalarme el tesoro compañía, aunque sospecho que ha sentido lástima al observar mi foto, al contemplar mis ojos suicidas, o tal vez, simplemente, le ha gustado el nombre que puede verse en mi lápida.
Ya la veo saltar el muro, un resplandor metálico se vislumbra en su mano.
Supongo que lo único que puedo hacer es acompañarla.

