
No he podido hablarte,
no he podido mirarte,
no he podido tocarte.
Mi vida es injusta.
Apenas y escucho tu voz,
apenas y siento tu presencia.
Estás tan distante que
pensar en tí se hace
más y más dificil.
Tu inolvidable rostro
se me es borroso
para recordarlo.
No recuerdo la última vez
que me sonreíste.
Quiero estar junto a tí
por lo menos un minuto,
por lo menos un segundo,
y sentir un último roce
entre tú y yo.
Quiero estar junto a tí,
aunque sea a mudas,
pero, por lo menos

saber que de verdad eres tú,
ahí a mi lado,
ahí junto a mí.
Eso es lo que quisiera,
eso es lo que anhelo con mi corazón,
pero nuestro último roce será
sólo una mirada.
Lo presiento.


No hay comentarios:
Publicar un comentario